Discípulo espiritual de Helmut Newton y Peter Lindbergh, el ingeniero y fotógrafo Marc Lagrange (1957) crea una erótica puesta en escena que recuerda la estética cinematográfica de los años 20. Sus series gozan de diversas posibilidades estilísticas, siendo sin duda los más llamativos, los retratos individuales o grupales estrechamente ligados con el ambiente de los antiguos sets de filmación. El resultado son imágenes que exudan un erotismo a la vez delicado y elegante, gracias a la utilización de tonos sepia, combinaciones de grises o blanco y negro, que resaltan la singular belleza de sus retratados y por supuesto el vestuario, la iluminación, el maquillaje y la joyería, elementos trascendentales a la hora de generar un contraste visual que juega con la sexualidad y los gestos sin ser explícito.

© Marc Lagrange - "Lobster Dinner"

Para lograr dicha puesta en escena, Lagrange recurre a la vieja técnica Polaroid, aunque por estos días ha optado por utilizar en su estudio -una ex fábrica de muebles en el centro de la ciudad belga de Antwerp- placas fotográficas de gran tamaño (20 x 25 centímetros) que garantizan un alto contraste y nivel de detalle. A ello se suma su búsqueda constante de armonía y emoción, dos aspectos en los que la personalidad del modelo se torna vital. “El éxito de una fotografía a menudo depende de cómo se prepare. Es importante que el modelo y yo estemos en la misma frecuencia, para revelar en la imagen la buena vibración provocada por la relación”, dice Marc, un amante de la conversación, el contacto personal y la complicidad entre la técnica, la fotografía y el arte.

© Marc Lagrange - "The Party"

© Marc Lagrange - "Mixed-Up"

© Marc Lagrange - "Chan-Chiu"

© Marc Lagrange - "Chateau Lagrange"

© Marc Lagrange - "The Big Tree"

Enlace: www.lagrange.be

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