Un genio, no hay otra palabra para describir a Jan Saudek, sin duda uno de los fotógrafos más prolíficos de la historia. Nacido en Praga en 1935, recibe su primera cámara en 1950, una Kodak Baby Brownie con la que ha explorado variadas aristas temáticas desde su paso por la Escuela de Fotografía Industrial de Praga. No obstante son sus vivencias de infancia la que han marcado un antes y un después en su ruta creativa. Desde su paso por un campo de concentración -donde logró escapar junto a su mellizo de los experimentos de Josef Mengele- hasta su cercanía con el trabajo del fotógrafo americano Edward Steichen, su gran referente.

© Jan Saudek

Interesado en capturar la vida cotidiana, pura y sin artificios, Jan da vida a imágenes de un erotismo descarnado catalogado incluso como obsceno. Su estilo kitsch y sus fotografías en blanco y negro coloreadas manualmente y escenificadas como si se tratara de tarjetas victorianas, han hecho de su trabajo una experiencia visual imperdible, compleja y oscura donde sexo, deseo, muerte, belleza, vejez e ironía se dan la mano en una sucesiva oleada de series que representan la verdad incómoda que nadie desea ver. Es el conflicto lo que empodera la obra de este hombre amante de lo grotesco, un investigador innato de las relaciones humanas entrecruzadas por ambientes llenos de simbolismos en los que nada es perfecto. He ahí su belleza: fantasías voluptuosas testimonio de una época donde lo habitual es extraordinario.

© Jan Saudek

© Jan Saudek

© Jan Saudek

© Jan Saudec

© Jan Saudek

Enlace: www.saudek.com

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