La primera vez que observé las fotografías de Guido Argentini viví un orgásmico Déjà vu en la Toscana italiana. Hacía un calor ligero, típico de esa región verde esplendorosa; los cielos azules me saludaban como pocos mientras contemplaba tres siluetas pasear por el campo, lo más deseable que he visto en mi vida, mujeres desnudas corriendo entre espigas, pezones erectos, nalgas despuntando como ese sol y el cabello brilloso similar al trigo del Mediterráneo. Justamente esas imágenes fueron publicadas para Playboy hace siete años, simbolizando una metáfora del edén en la Italia de Bertolucci y con ello la fuerza de sacarnos múltiples orgasmos sólo con verlas.

© Guido Argentini - "Cecilia looking away"

Tras esta experiencia trascendental me propuse conocer más de este maestro de la fotografía erótica. Sus libros “Silvereye”, “Private Rooms”, “Reflections” y “Shades of a Woman” retratan la lírica de la piel, transformándose en compilados que por entero me hacen llegar a una conclusión: sólo los Maestros Santé D´Orazio y Mario Testino encuentran paralelo. Sin embargo, Argentini tiene una ventaja sobre ellos, él tiene el coraggio de retratar la vulva y el clítoris como ningún otro, con un excelente balance de sombras y contrastes.

© Guido Argentini - “The Essence To Be Discovered”

En “The Essence To Be Discovered” -imagen producida especialmente para el libro “Shades of a Woman”- vemos gracias al reflejo del espejo la doble perspectiva de la mujer de nuestros sueños. Pronto en “Who’s Waiting for Her” entramos a otra habitación, sumergiéndonos en el misterio del Voyeur: una obra maestra de sensualidad semiótica. En esta fotografía la protagonista no sabe que es observada. ¿Está sola o acompañada?, nos preguntamos. Y si lo está, ¿es una mujer o un hombre al otro lado de la cama?. Para Argentini no importan las preguntas, el atisbo de una apasionada orgía es suficiente.

© Guido Argentini - “Who's Waiting for Her”

El fotógrafo es un especialista a la hora de jugar con la historia, sobre todo en “Will I Be a Princess One Day”, un privilegio de imagen que nos invita a contemplar a esta adolescente de piel de porcelana, despertando en nosotros la inmediata necesidad de ver debajo de la mesa. Todo este viaje que realiza Guido -recamara por recamara y país por país- tiene como objetivo crearnos la necesidad de conocer la introspección sexual de la mujer. Y es que sin duda las diosas de Argentini contienen la magnifica combinación entre la femme fatale de Félicien Rops y las musas de Boticcelli.

© Guido Argentini - “Will I Be a Princess One Day”

© Guido Argentini - “Cherel in a trashy motel”

© Guido Argentini - "Will He Ever See Me For Who I Really Am?"

© Guido Argentini

Enlace: www.guidoargentini.com

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