Tras egresar de la carrera de arquitectura en la Universidad Central, el talentoso Rodrigo Adonis optó por la fotografía. Comenzó como autodidacta, hasta que realizó un taller de fotografía digital en la Facultad de Artes de la Universidad Católica y posteriormente un diplomado de post producción y retoque digital en la Academia MAC, un gran acierto que pronto dio sus frutos transformando su trabajo en una verdadera revelación en la industria nacional.

En su estudio ubicado en el ya mítico Barrio Lastarria, Adonis se desenvuelve como un tipo más bien nocturno; tiene una vida cargada de horarios dispares, en los que intenta imponer una buena cuota de orden que le permita llevar a cabo la mayor cantidad de actividades posibles, dejando siempre espacio para ver películas con sus amigos, revisar revistas de moda o escuchar música, algunas de sus actividades preferidas, además de por supuesto, conversar con nosotros.

Rodrigo, al parecer siempre te has sentido atraído por la estética de las cosas. Dime, ¿cuándo surge tu pasión por la fotografía?

Comenzó hace ya varios años, mientras estudiaba Arquitectura en la Universidad Central de Chile. La primera vez que tomé una cámara cuando un amigo que me prestó la suya por algunos días, entonces empecé a jugar. Me sentí tan cautivado por la fotografía, que lo que en un principio empezó como un hobby, terminó transformándose en una pasión y lo que es ahora mi trabajo actual.

¿Cómo se dio este trance entre la arquitectura y la fotografía? ¿Sientes que hay conocimientos complementarios entre ambas disciplinas?

Absolutamente. Estudiar arquitectura por tantos años te abre una perspectiva muy amplia en todo lo relacionado con el hombre, desde la estética y las artes a la sociología, la filosofía y la historia. Hay diversos temas que rescato de esa formación y los aplico directamente a mi trabajo fotográfico.

Y en dicha reflexión, ¿cómo ves la fotografía?

Visualizo cada fotografía como un cuadro plástico donde la iluminación, la composición y la espacialidad juegan un rol fundamental, mientras que los colores, las texturas y el proceso de post-producción son complementarios. Además, lo que más me mueve al fotografiar es la posibilidad de congelar un determinado momento, expresar una idea, una sensación, un sentimiento. Creo en el alma de la fotografía y como es capaz de cautivar y envolverte.

Supongo que esta experiencia además de posibilitarte la oportunidad de tener una gran cantidad de contactos te ha permitido también explorar una de tus áreas favoritas: la moda. ¿Qué te ha cautivado de esta industria?

Lo interesante de la escena de la moda es que constantemente va cambiando, mutando, volviendo al pasado o proyectándose al futuro. Ese ritmo tan versátil que tiene la moda, es muy atractivo también para el fotógrafo. En lo personal, tengo varios amigos que trabajan en este medio y -de alguna u otra forma- terminé trabajando con ellos o haciendo proyectos para nuevos clientes.

Pensando en tu trabajo, ¿habrá alguna forma de describir tu estilo tan particular?

Mi estilo es muy limpio, pulcro y simple. Siempre tengo la premisa de conceptualizar una idea con la mínima cantidad de elementos. No va conmigo el maximalismo ni lo exuberante, prefiero lo armonía y la elegancia.

Y qué elementos alimentan dicha conceptualización…

Provienen de diversas fuentes. Desde una película francesa, una canción o melodía, un lugar o simplemente una conversación con algún amigo. Las ideas van y vienen constantemente. Soy muy perceptivo a las cosas que pasan a mi alrededor. Soy muy romántico también. Todo lo creativo es inspiración para mí: desde artistas fotógrafos, cineastas y músicos hasta literatos.

Tras obtener tan interesantes fuentes de información, ¿qué continua en tu mente como proceso creativo?

Luego de buscar los referentes que más se asemejen al concepto que pretendo llevar a cabo, converso con el equipo de trabajo y vamos armando entre todos una idea más completa. En base a eso, teniendo una idea general ya predeterminada, doy paso también a lo improvisado, a lo que resulta espontáneamente entre tu equipo y los modelos. Considero que mantener un buen ambiente de trabajo entre las personas, canaliza buenos proyectos fotográficos. La idea es pasarlo bien siempre y divertirte en lo que haces.

¿Te resulta interesante lo que se hace actualmente en Chile en cuanto a fotografía?

Muy interesante. Quizás no tenemos un gran mercado ni un público numeroso que se interese por el tema, pero creo que es cosa de tiempo, todo avanza muy rápido. He visto a reconocidos fotógrafos chilenos en publicaciones extranjeras o en publicidades de marcas internacionales y eso habla muy bien de lo que está pasando acá hoy en día.

De todos tus proyectos realizados hasta ahora, ¿cuál cumple con tus estándares personales?

Es compleja esta pregunta. No podría elegir alguno en particular. No significa que todos los proyectos que he realizado han sido de mi total satisfacción, soy bastante autocrítico y perfeccionista. Hay varios de mis proyectos que han sido bastante satisfactorios en lo personal y profesional. Y todo lo demás que queda, es parte del proceso de aprendizaje.

Y qué falta por aprender…

Mucho aún, hay áreas como la fotografía publicitaria y la fotografía editorial donde me gustaría trabajar y experimentar más. Ese sería un gran desafío.

Hablando de desafíos y nuevos planes, ¿cuáles son actualmente los tuyos?

No suelo hablar de los proyectos futuros, creo que es mejor una vez que estén concretizados. Pero sí tengo planes de seguir perfeccionándome, tomar algún taller complementario ya sea acá en Santiago o en Buenos Aires y principalmente continuar experimentando con la fotografía digital.

Enlace: www.rodrigoadonis.com

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