Para el fotógrafo argentino Juan Borgognoni (20) el caos de la adolescencia se disipó al encontrar en un proyecto familiar desarrollado en España el encuadre de lo que sería su futuro, uno marcado por el mundo de la imagen. Desde entonces, sus fotografías dan cuenta de su personalidad y extroversión, reflejadas una y otra vez en las miradas de sus modelos y en la comodidad que expresan en sus gestos; un juego que intenta mostrar el lado oculto de sus retratados, en su mayoría gente de mediana edad con una belleza atípica, revelada por Borgognoni con gran sensibilidad e inteligencia. Conversamos con el fotógrafo sobre sus vivencias y todo aquello que transita ante su retina y cobra valor en su propuesta, a veces surrealista e inexplicable.

© Juan Borgognoni

Juan, a los 15 años tu familia lanza un periódico de inmigración en la provincia del Principado de Asturias en España, proyecto que finalmente da pie a tu amor por las imágenes. ¿Cuál fue tu rol en esta empresa y qué vino después?

Comencé haciendo fotografía periodística, entrevistas, ruedas de prensa, retratos y publicidades para ellos. Después de dos años me fui de mi casa y mientras trabajé pude cumplir mi sueño de estudiar fotografía. Estuve trabajando tres meses con un gran artista, con él me enamoré cada vez más de la fotografía porque me enseñó un mundo diferente al que conocía, pero a pesar de todo esto, lo que más me animó a apasionarme por ella fue el desamor, sin él no hubiese logrado quizás expresarme con tantas ganas. Creo que esa etapa no fue hace más de un año y medio.

© Juan Borgognoni

Tu vida la has hecho entre Argentina y España, ¿cómo ha afectado este paralelo tu visión de la disciplina?

La fotografía en Argentina fue una manera de sentir las cosas. Antes de ir a España y al volver, recreé mi propia perspectiva siempre relacionada con lo teatral, lo circense, los interiores con casas viejas, los típicos desnudos de la escuela de fotografía, y después -como el mundo entero sabe-, la pobreza. En España, durante casi todos los años que viví, la fotografía fue más o menos lo mismo. Bodas y comuniones, fotografía periodística, algunos mejores que otros, pero nada que me enamorase del todo, siempre vi a mi país como una referencia para soñar a lo lejos e imaginarme cosas, creo que es algo muy personal. Y estoy al cien por cien seguro de que lo que le falta a ambos países -y a muchos otros- es lo mismo, que los alumnos y la gente en general no se quede con la enseñanza básica que reciben porque eso es una traba. Muchos profesores dicen estar dispuestos a dar todo de sí para enseñar, pero creo que no les dejan abrir la mente lo suficiente a otros alumnos como para salirse de ese aspecto “básico”.

© Juan Borgognoni

Hablas de abrir la mente, de experimentar. Qué te inspira en este proceso…

Todo, ya vivir me inspira. Me considero una persona melancólica y adicta a pensar, es entonces cuando aprovecho para explotar lo que siento. Antes realmente no me influenciaba el arte porque mi situación personal y mi edad no me hicieron ver muchas cosas, tampoco mis estudios pues nunca hice la secundaria normal ni acabé otro tipo de profesión, digamos que mi formación es la vida. Hace un año me dedicaba a ver a las personas a la cara y contarles qué me evocaban, me los imaginaba en determinadas situaciones y lugares; si podía lograr el escenario lo hacía, sino desarrollaba algo más simple. El caso es que mucha gente me decía que tenía un estilo muy de los años 40 en una foto y en otras un surrealismo propio de Dalí, yo les contestaba que jamás había visto una pintura de Dalí ni sabía nada sobre los años 40. Ahora llevo casi un año estudiando muchísimo y me interesa todo lo vinculado al arte. Muchas veces para imaginarme cosas recurro a tomar siestas y mientras cierro los ojos veo imágenes, las anoto y hago bocetos aproximados de lo que observo.

© Juan Borgognoni - NO-colección” SS 11/12 Fernandomore

Y el resultado ha sido fantástico y muy onírico. De hecho, también he visto que has realizado editoriales de campañas para diseñadores argentinos como Fernandomore, que también utiliza este toque algo surrealista. ¿Cómo fue esta experiencia? ¿Qué te cautiva de la moda?

La experiencia con Fernando fue increíble. Me gusta mucho llevar los trabajos a algo personal, me encanta la gente humilde que no se cree superior a los demás y Fernando me pareció genial. Cuando fui a hacer el scouting del lugar con él nos sentimos súper raros, había una energía extraña y de ella salieron varias ideas. El equipo con el que trabajamos fue espléndido y me hicieron sentir como en casa, fue una posibilidad única, mi primer trabajo “bien hecho” en moda de principio a fin y del que recibí también muy buenas críticas. Y bueno, de la moda me agradan muchas cosas, he conocido a personas increíbles en este último tiempo y eso me inspira al igual que la ropa, ella me produce sentimientos todo el tiempo.

© Juan Borgognoni - NO-colección” SS 11/12 Fernandomore

Anteriormente comentabas que solías prepararte con una buena siesta para imaginar posibles nuevos conceptos para tus sesiones…

Así es, es parte importante de mi proceso creativo, el que va variando según el trabajo. Lo que hago casi siempre es escribir un relato corto sobre la historia y luego mi amigo pintor, Alejandro Anton, me ayuda siempre a hacer los bocetos, preparo la iluminación según lo que quiero transmitir, pero tampoco me vuelvo loco iluminando. Este es el método que tengo ahora de trabajar, pero me gusta mucho hacer fotos en momentos que surgen espontáneamente. Si voy a la casa de alguien le digo que le hago fotos y jugamos con lo que hay alrededor, casi el setenta por ciento de mis fotos son situaciones cotidianas que se dan en un instante, menos las de moda que son cosas que se preparan con una historia, una base sólida para después poder improvisar tranquilamente.

© Juan Borgognoni

En tus sesiones, qué equipamiento utilizas…

Bueno mi equipo es algo muy simple, tengo una cámara 1000D y un objetivo 50 mm 1,8 (antes tenía uno analógico que pegaba con cinta a la cámara) y tengo unos tubos fluorescentes que son mis compañeros de vida. Nunca tuve dinero para comprarme iluminación o una cámara mejor, pero supongo que alguna vez podré tener un equipo profesional y no semi-profesional que es con el que cuento ahora mismo. Debo reconocer que muchísima gente está detrás de mis fotos, algunos me prestan iluminación, me ayudan sujetando cosas, me proporcionan telas y ropa, mientras otros posan y maquillan. Existen personas que tienen ganas de ayudarme y eso es un privilegio y un placer que creo me he ganado con el tiempo.

© Juan Borgognoni

¿Y Photoshop?

Para lograr los resultados surrealistas Photoshop una herramienta básica, pero no me gusta abusar de él. Antes si hacia montajes, retocaba la piel de una manera extrema, pero ahora mismo ya no lo hago porque lo que intento hacer es que mis fotos parezcan lo más naturales posibles. Lo que si me gusta mucho es rearmar los fondos, cambiar el color de ciertas cosas si es que lo necesito y poner luz por todos lados, detalles que hacen que para muchos sea algo diferente. También si ven todos mis trabajos siempre hay varios estilos y mezclas de cosas pues no me defino con una estética en concreto.

© Juan Borgognoni

En retrospectiva, ¿tienes alguna sesión favorita?

Mi sesión preferida fue hace poco. Hice unas fotos de un proyecto personal que se llama “No direction home” haciendo un guiño a Bob Dylan y fuimos a una villa cerca de mi casa de camp. Todo el mundo salió a la calle a ver que hacíamos. Había niños pidiéndonos autógrafos, besos y abrazos de la modelo, también ni hablar del viento y la lluvia que estuvo todo el día yendo y viniendo. Me reí muchísimo viendo a mi hermano y al maquillador sujetándolo, fue todo bastante divertido y de película. De esa sesión saque una idea genial: Contratar a un amigo para que venga a tocar la guitarra, creo que ayuda bastante a romper el hielo y todo el mundo tararea las canciones, provoca risa y como se dice en España, “El buen rollo”.

© Juan Borgognoni - NO-colección” SS 11/12 Fernandomore

Actualmente, ¿qué te complica del medio? ¿Qué te ha sido difícil en términos comerciales y creativos?

La mayor dificultad que tengo siempre es la misma, defender mis fotografías y no perderme en el dinero. Hoy día mucha gente me ha enviado mensajes contándome lo que siente con mis fotografías, recuerdo que uno de los mensajes que me envió una chica decía que mis fotos le hacen convertir sus problemas personales en algo positivo y no ver todo tan terrible, eso me hizo sentir súper bien.

© Juan Borgognoni

¿Cómo te proyectas como fotógrafo?

Quiero hacer fotos toda mi vida y disfrutar en el trayecto. Mi sueño es crear las fotos más lindas del mundo y si me proyecto como fotógrafo es en el mundo de la moda, pero lo que voy a intentar es una nueva perspectiva de ella, ya que ahora muchos dicen que es aburrida. Algunas marcas hacen cortometrajes, hacen fotos en la pobreza y demás cosas pero no sé, siento que hay algo que creo encontraré en un futuro lejano, algo que va a hacer que la gente cambie su perspectiva sobre todo esto.

Enlace: www.flickr.com/photos/sjohnsy/

No Hay Más Artículos