Publicista y fotógrafo autodidacta por pasión, Ivor Fuentes trabaja como diseñador en la Agencia Creativa de Grupo Copesa y en los tiempos libres se dedica a la fotografía de moda, colaborando y creando junto a diseñadores de vestuario nacionales diversas propuestas en el ámbito visual, caracterizadas por un contexto a la vez sensual y rupturista.

Ivor, entiendo que tan sólo hace un par de años te decides al fin a iniciarte en la fotografía, ¿cómo fue este proceso?

Fue de un modo tímido y contemplativo: miraba muchas imágenes y producciones, soñando con lograr cosas de ese nivel. Nunca lo había llevado a cabo en serio, sólo las típicas fotos lindas de paisaje que tomas cuando vas a la playa o las típicas paparazzi en las que tus amigos se rehúsan a posar. Cuando un día miré el registro fotográfico que tenía, sentí que existía talento para desarrollarlo y llevarlo un paso más adelante. Aunque reconozco que transcurrió harto tiempo antes de animarme a utilizar la cámara, mi gran amigo Rodrigo Valenzuela me dio el empujón y el apoyo necesario. Me consiguió a Raúl Flores y a Xamira Zuloaga para mi primera sesión de moda, y el resto es historia. Lo pasé tan bien con el proceso y el resultado, que era necesario seguir repitiendo la experiencia.

Y qué es lo que más te cautiva de esta actividad “detrás de la cámara”…

Lo mejor es disfrutar del resultado final, que todo el esfuerzo se traduzca en algo digno de mostrar, que estimule la imaginación de quien lo vea e inspire a crear.

Pero como publicista y diseñador, ya tenías cierto bagaje que te permitía explorar con mayor seguridad, ¿no?

Así es, básicamente por el hecho de ser publicista adquieres conocimientos de comunicación y de cómo ubicar, utilizar y sintetizar elementos visuales para mostrarlos de la mejor forma. Con eso y la experiencia como diseñador, logras enfocarte mejor en el encuadre, la composición y capturar imágenes desde el mejor punto de vista posible.

¿Cómo es tu estilo y en qué elementos radica el poder de tus imágenes?

Mi estilo es sexy, contrastante e intenso. En esta etapa inicial de mi experiencia como fotógrafo y gran parte de las veces produciendo junto a Rodrigo Valenzuela, siempre apuntábamos a una estética con una carga sexual traducida en la corporalidad y los colores vívidos. Actualmente, estoy explotando un lado un poco más conceptual y con segundas lecturas.

Este lenguaje mucho menos literal pero más artístico. ¿En qué se inspira?

En historias, en sueños tanto internos como externos, tomando al ser humano como un recurso altamente permeable en el sentido de absorber, procesar y devolver un resultado diferente, desde perspectivas muy interesantes.

¿De qué manera logras enfocarte en la dirección correcta para lograr un buen resultado a nivel visual y conceptual?

Me vuelo e imagino una historia; le doy vueltas y vueltas, la aterrizo buscando elementos, instancias, lugares y elementos que puedo utilizar para representarla, muchas veces de una manera muy abstracta o poco literal a mi concepción inicial. Busco referencias visuales de maquillaje, luz, colores, poses y voy decantando la idea en algo mucho más concreto. Según sea el caso, lo vamos analizando con el productor y el maquillador quienes tienen la libertad de proponer según lo que les inspire de la historia inicial. Todo se conversa, se trabaja y se crea en conjunto; el éxito de la sesión depende del buen acoplamiento del imaginario de los integrantes.

¿Alguna sesión memorable para ti?

Creo que mi primera sesión siempre será mi preferida, porque simplemente fue la primera, funcionó todo muy bien, le tomé cariño y salió tan fluido todo, que me trae buenos recuerdos.

Como autodidacta, ¿qué ha sido lo más complejo a la hora de dar a conocer tu trabajo?

Uno de los grandes desafíos es lidiar con la inmediatez y la rapidez del mundo de la moda, lograr un frescor continuo con el material que muestras, buscando la manera de distinguirse y destacarse en el mercado, que es un poco lo que todos buscamos conseguir con nuestro trabajo.

¿Muy competitivo el ambiente creativo nacional por estos días?

Mucho. Creo que en estos últimos años ha surgido un gran auge en el tema de la imagen y la estética en nuestro país. Lo notamos directamente en los referentes masivos como las campañas de multitiendas y también con el aumento y la preocupación de los diseñadores y marcas por lograr una imagen corporativa mucho más elaborada para poder competir en un mercado con personas más exigentes y entendidas en la materia.

En estos momentos, ¿cuáles son tus proyectos?

Con Juan H González estamos elaborando la nueva imagen de su marca MartínJ, ya tenemos el nuevo logotipo y ahora viene la parte de la gráfica, la web y la próxima campaña para la colección primavera/verano. Además estoy trabajando en otros proyectos, que de momento no puedo adelantar nada pero se viene bueno, eso sí todo desarrollado lentamente, para lograr un producto más depurado.

Enlace: www.flickr.com/photos/donclick

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