El fotógrafo e ingeniero informático Gerard Boyer vive y trabaja en Tarragona, España. Interesado en experimentar con la fotografía tradicional en blanco y negro, Gerard estudia en la Escuela de Arte de Tarragona consciente de que esta disciplina artística le permite no sólo disfrutar la vida, sino también observar y transmitir emociones mediante diversos medios. Para él la cámara convierte a cualquiera en turista de la realidad de otras personas, y a la larga, de la propia, por ello ha dado vida a un portafolio muy diverso que retrata su amor por los detalles de la vida cotidiana.

Gerard, ¿siempre has tenido curiosidad por capturar el entorno?

Siempre, aunque sea sin ninguna cámara entre manos. Recuerdo de pequeño cuando me regalaron mi Kodak Ektra 150 y retrataba a mi familia, o el día que con una reflex hice un carrete con 36 exposiciones sobre las olas del mar en un mismo sitio. Son anécdotas, que tengo presentes en mis recuerdos. No obstante, es ahora cuando realmente surge un interés por la fotografía como tal, con la aparición de lo digital y la facilidad de uso, decidí empezar a estudiar en la Escuela de Artes y Oficios de Tarragona. Es aquí donde me apasiona este mundo y aprender cada día de todo lo que está a nuestro alrededor.

Qué te ha marcado de este aprendizaje en cuanto a la fotografía como forma de arte…

Por un lado, pasar de ver una fotografía como algo presente, con personalidad propia, y que transmite unos valores más allá de si es bonita o nos parece atractiva. La capacidad de observar un lugar, con paciencia casi infinita, apreciar los detalles más sutiles, y sobre todo descubrir el encanto mágico y romántico del blanco y negro analógico, ¡esto si que me ha marcado!

¿Influye tu visión como ingeniero informático?

Creo que mi formación profesional como informático también está ligada a cómo veo la fotografía, esa sensación de que está todo racionalizado, la lógica y la forma de abstraer elementos.

Hablando de esta abstracción, qué te interesa explorar en el mundo de las imágenes…

Me interesa establecer una relación personal y empática con lo que pretendo fotografiar, dejándome sorprender por lo más insignificante, siempre mirando el interior de uno mismo y sobre todo, siendo sincero con lo que hago.  Me encanta compartir mi trabajo, que otros puedan criticarlo pues siempre intentas aprender de los grandes de la fotografía.

Técnicamente está claro tu amor por lo analógico. ¿Qué hay de lo digital?

Por ahora mayoritariamente trabajo en analógico y blanco y negro. Hay fotografías que sólo las concibo si son en blanco y negro y no de otra forma, y no me caso con ningún estereotipo si necesito hacer algo muy personal, lo hago porque me apetece y porque disfruto con ello, pero no huyo de la comodidad de lo digital cuando hay que hacer algún trabajo. La oportunidad que brinda el hecho de poder terminar el proceso creativo al realizar la positivación en una ampliadora es aquello que realmente me llena, tengo la necesidad de cerrar el círculo.

Qué elementos influencian tu perspectiva artística…

La cultura visual de cada uno se forma a través de mil y una formas y influencias, mis imágenes son el resultado de la experiencia diaria cuando me propongo hacer un trabajo, poco a poco la línea se va definiendo, no tengo un método fijo y definido, simplemente va a partes iguales entre la idea y el dejarse llevar.

¿Y a nivel de autores?

Es complicado, podría citar a muchos pues me enamoro rápidamente, pero mis mayores referentes son los grandes de la escuela americana del s.XX y actualmente, fotógrafos como R. Avedon, E. Weston, J.L. Sieff, Martin Parr o Alberto García-Alix. Ricky Dávila por haberlo descubierto este año en un workshop y por su particular estilo de entender la vida, Jordi Bernadó en cuanto a sobriedad y composición. Recientemente, Stephen Shore, Tod Hiddo y  Karen Mirzoyan por su forma de ver la fotografía.

Veo que tienes en tu portafolio algunos sets dedicados al estilo pin-up, ¿qué te atrae del mundo de la moda y específicamente de esta estética?

No tengo muy claro lo que me atrae del mundo de la moda, la verdad es que son incursiones esporádicas en mi trabajo, no obstante encuentro que es una forma de contar historias divertidas. Me gusta mucho todo el tema del glamour y los tatuajes y en especial los años 40-60. A parte asistí a un Festival Internacional de Rockabilly y me sorprendió gratamente su forma de vivir, supongo que es por todo eso que me interesa la estética pin-up y su puesta en escena.

Pensando en todas las sesiones que has registrado hasta el momento, cuál dirías es tu preferida es tu favorita…

De todo lo que he hecho hasta ahora, creo que a lo que le tengo más aprecio es al set “Over Time”.

¿Por qué?

Porque para mí significó plasmar mis sentimientos más íntimos a través de la fotografía, entender el proceso creativo, y canalizar el interior de uno mismo para poder utilizar la fotografía como terapia. Ahora que ya ha pasado un año desde que lo dejé apartado, creo que tengo ganas de volver a enfrentarme “fotográficamente” a la muerte de mi padre, revisando todos mis recuerdos de la infancia hasta ahora. Siendo sincero, creo que éste va a ser uno de mis trabajos más personales que habré hecho en mucho tiempo, recordar y fotografiar las instantáneas, es a lo mínimo, evocador.

¿Alguna anécdota en este proceso?

La gran anécdota fue lograr “engañar” a mis abuelos de parte materna para que aparecieran en la primera foto… aún tengo que hacerles un retrato.

Y qué opinas de la escena fotográfica española…

Mi visión es un poco sesgada, hace poco que he entrado en este mundo, pero lo que si les puedo asegurar es que goza de buena salud. Hay eventos internacionales de muy buen nivel, no sólo en Madrid o en Barcelona, sino en muchas ciudades donde se están celebrando festivales y nacen interesantes colectivos fotográficos.

Actualmente cuáles son tus mayores retos…

Por ahora, dar a conocer mi trabajo, aún me considero novel en la mayoría de campos. Quiero tener la posibilidad de acceder a los circuitos artísticos y luchar contra la falta de medios para realizar alguna idea un poco más descabellada.

¿Tienes algún proyecto en curso?

Como te comentaba, fotografiar mi pasado, creo que será uno de mis proyectos importantes a nivel personal. Actualmente estoy trabajando en un proyecto sobre arquitectura industrial, espero que algún día tenga salida.

¿Compite el ingeniero versus el fotógrafo?

Mi vocación profesional como informático está ya luchando con la pasión por la fotografía, con trabajo y constancia, espero poder hacer de mi pasión, mi vocación.

Enlace: www.gerardboyer.info

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