Conocida como la cosplayer más célebre del mundo, Francesca Dani -con sus ojos minúsculos y brillantes- encarna a nuestros personajes de animé favoritos. Kasumi de “Dead or Alive”, Misa Amane de “Death Note” o Hilda de Polaris de “Saint Seiya”, son sólo algunos de los nombres que han cobrado vida en sus manos gracias a disfraces icónicos confeccionados al detalle.Amante de la ciencia ficción, la artista italiana de 31 años lidera la escena del cosplay internacional desde 1998, año durante el cual participó por primera vez en una convención atrayendo todas las miradas con su traje de Sailor Moon, para en 2005 ser premiada con el World Cosplay Submit gracias a su personificación de Cassandra Alexandra de “Soul Calibur”. Actualmente, Dani lleva una vida bastante normal y tranquila, se dedica al modelaje alternativo y se mantiene vigente construyendo nuevos personajes y participando como jurado en convenciones y eventos internacionales, siempre con su forma tan particular de llevar a la vida a sus fetiches personales.

Francesa, tu capacidad para captar las tendencias ligadas al anime te han permitido convertir tu nombre en una marca consolidada en la industria. ¿Qué proyectos han surgido a partir de tal éxito?

Trabajo diariamente para una firma de vestuario y hace muy poco lancé mi propio línea de joyería, todas piezas que he diseñado inspirándome en el estilo gothic lolita, estética que uso preferentemente en mis sesiones fotográficas…

¿Todos los días te enfrentas a la cámara?

Hago cosplay y modelo exclusivamente los fines de semana. Cuando estoy más libre, realizo sesiones de estudio en exteriores, o bien agrego contenidos a mi website. Además, me dedico al trabajo de postproducción en cada una de mis fotos, administro mi sitio en Internet y cada aspecto de mi carrera.

Por cierto, tu carrera tuvo un inicio bastante fortuito, ¿no es así?

¡Exacto! Comencé haciendo cosplay casi por accidente, siguiendo a un amigo que ya estaba dentro de este círculo hacía varios años. Fue en octubre del 1998 cuando realicé mi primer disfraz de cosplayer: Sailor Moon. En ese tiempo ella era el personaje más famoso del momento.

Desde entonces, ¿cómo ha cambiado el cosplay?

Al correr de los años la manera en que he ido desarrollando el cosplay se ha transformado bastante. Ahora he dejado de presentarme en las convenciones locales, pero a menudo viajo al extranjero a formar parte de paneles y conferencias acerca de su historia. Estas experiencias son las más interesantes que me ha dado este trabajo: la oportunidad de conocer a gente nueva e intercambiar ideas con ellos para conocer nuevos aspectos del mundo cosplay.

¿Qué te agrada de este universo tan fantasioso y seductor?

Lo que me encanta de hacer cosplay es que me da la oportunidad de vestirme como los personajes de anime favoritos de mi infancia, le da libertad a mi imaginación. Hacer cosplay es muy divertido y creativo, además me relajo al coser y bordar los trajes frente al televisor después de la cena.

De todos los personajes que has tenido la oportunidad de representar, ¿cuál es tu preferido?

Sin lugar a dudas Francoise, de la serie ochentera Cyborg 009, ese fue uno de mis primeros cosplay en 1999. Ella es mi personaje favorito desde siempre; disfruté demasiado vestir ese disfraz porque cuando era una niña soñaba con ser ella.

Hace un rato mencionaste tus trajes, ¿qué materialidades eliges para llevar a cabo su confección?

Prefiero usar telas de PVC o látex porque me permiten lograr ese brillo propio de los personajes de anime y el manga, y también porque me gusta darles un toque de estilo fetichista.

¿Y en cuanto a los accesorios?

Uso resinas plásticas y fibra de vidrio que puedan ser vertidas en moldes de plástico y arcilla.

¿Cuál dirías que es el mejor de tus trajes?

El mejor traje que he hecho hasta ahora es, sin temor a equivocarme, el de la Princesa Zelda. En dos semanas logré una hermosa vestimenta, muy similar, al del personaje del juego.

¿Algún vestuario soñado?

La armadura dorada de Athena de Saint Seya, pero creo que nunca tendré el tiempo suficiente para poder realizarlo.

Hoy, ¿cómo seleccionas los personajes que habitualmente representas?

Siempre escojo personajes que me gustan tanto por su físico como por el vestuario que utilizan. En cuanto a mis sets fotográficos, me transformo en mis personajes cosplay, pero también muchas sesiones son libres por lo cual casi siempre uso un estilo gótico y oscuro, acompañado por esqueletos, calaveras o huesos.

¿En qué momento incorporaste esta estética?

Hace pocos años, en un principio estaba más interesada en el estilo Kawaii o Lolita, pero ya no me gusta el rosado y las cintitas terminaron por podrirme.

Durante tus trece años de carrera en el cosplay has viajado por todo el mundo a distintos tipos de convenciones. ¿Cuáles sientes son las diferencias más ostensibles del cosplay en Europa en relación a otras partes, como Japón?

En Japón, el cosplay es vivido de una forma muy distinta al resto del mundo, allá no hay concursos en donde se escojan ganadores, tampoco hay perdedores, ellos viven el cosplay de forma libre, siendo sus eventos grandes reuniones entre amigos disfrazados como si se tratara de un gran juego y es así como tiene que ser…

Por estos días, ¿qué te quita el sueño?

Estoy trabajando en una versión femenina del disfraz de Ciel Phantomhive y Dead Master. De momento, no tengo planeado ir ninguna convención. Seguramente retomaré el circuito al final de 2011. ¡Es momento de darme un respiro!

Enlace: www.francescadani.com

No Hay Más Artículos