El talento no tiene edad, bien lo sabe la joven fotógrafa española Alba García quien a sus 16 años nos deleita con un portafolio que causa sensaciones y deja entrever su amor por un oficio que explora desde su interior. Alba nace en Oviedo, aunque a muy temprana edad se traslada a vivir a Alicante, pasando así la mayoría de su infancia en la costa Levantina. Pronto vuelve a Asturias y a los 13 años descubre la fotografía. Con gran pasión describe sus inicios como algo inolvidable: “Empecé a hacer fotos con unas amigas. Ellas soñaban con ser las chicas de las revistas y yo con llegar algún día a publicar en Vogue. Sentíamos la fotografía y la moda en cada poro, era algo mágico”, nos cuenta esta coleccionista empedernida de cámaras analógicas, las que atesora por su gran valor emocional y sentido histórico. Alba no reconoce límites, y es a partir de esta energía que se ha abierto un camino con sello propio realizando ya varias exposiciones grupales y en solitario que le han valido el reconocimiento de sus pares. Paralelamente estudia bachillerato de artes en Gijón, mientras busca a través de su cámara romper los esquemas tradicionales revolucionando las ideas de todo el mundo con sus creencias. “Soy adicta a la fotografía, lo reconozco. Me gusta la sensación de libertad, de tener capacidad para crear todas las cosas que pasan por mi mente, de poder congelar el tiempo”, revela esta joven que ha descubierto en este arte un escape a otro mundo, uno expresivo, pasional y sentimental del que hablamos a continuación.

© Alba García

Alba, a tan corta edad ya cuentas con un trabajo loable. ¿Qué gatillo esta necesidad tuya de capturar tu entorno y generar tu propio imaginario?

Empecé a hacer fotos porque me cautivaba la forma que tenían otras personas de congelar el tiempo y creí que si ellos podían yo también podría hacerlo. Siempre he sido una persona extremadamente sentimental y hace unos tres años, tenía demasiado qué decir y expresar pero no sabía cómo y la fotografía desde luego fue esa ventana de desahogo hacia el exterior. A pesar de que todo empezó como un juego de niñas con dos amigas, en seguida me di cuenta de que lo mio era jugar a descubrir qué se escondía detrás de una persona con mi cámara. Quería intentar capturar una parte de lo que eran, una parte de su ser. Quería que mis imágenes emocionaran a la gente, que sintieran la belleza que existe dentro de las personas.

© Alba García

Cómo recuerdas tu primer intento detrás del lente…

Por aquél entonces yo no era consciente de lo que significaba la fotografía para mí. Éramos tres amigas que íbamos a pasar la tarde haciendo fotos. La idea era ir a una casa abandonada que había en un barrio de la ciudad; una casa con escaleras y balcones blancos enormes y bellísimos. Cuando estábamos en el interior, unos ocupas salieron de adentro amenazándonos y diciéndonos que saliéramos de allí. Echamos a correr muertas de miedo parque abajo, entonces llegamos a un sitio precioso, lleno de árboles enormes. Decidimos quedarnos allí y para nuestra sorpresa, se veía la puesta de sol más impresionante que he visto en mi vida…. las fotos con ropa de ballet en los árboles y el sol marchándose quedaron geniales y nosotras pasamos una tarde que nunca olvidaré. Ese 16 de octubre marcó un antes y un después en mi vida.

© Alba García

Existe detrás de tus palabras un romanticismo innato, unas ganas enormes de crear. De allí quizás radica tu inspiración al momento de fotografiar, en los aspectos positivos y negativos del cotidiano…

Así es, yo diría que me inspira la vida. Lo bueno y lo malo. Lo que se ve y lo que no se ve. Todo lo que me rodea. Incluso la gente que me cruzo por la calle es algo que me obsesiona. Cuando veo una persona que me llama la atención no puedo evitar pensar e imaginar como será su vida, qué se esconderá dentro de él o ella y cuáles serán sus sueños o sus miedos. La mente humana es algo que me fascina. En mis fotos, busco sobre todo sentimiento. Me gusta retratar a personas que me hacen sentir, que expresan lo que son más allá de una apariencia física. Busco capturar la parte íntima de las personas, idealizar un sentimiento hasta hacerlo bello para dotar a la belleza exterior de algo más, algo lleno de vida y de expresión. Algo único y maravilloso.

© Alba García

¿Dirías que tus autorretratos son una forma de autoconocimiento? ¿Qué te atrae de esta modalidad?

Claro, gracias a los autorretratos soy consciente de muchos de mis miedos e inseguridades. Me di cuenta de que la perfección está demasiado idealizada y de que a veces somos más frágiles de lo que parecemos. Además, me aportan una tranquilidad increíble. Me siento bien y eso me gusta.

© Alba García

Otro de los temas recurrentes en tus imágenes es la moda, ¿por qué has decidido apuntar a esta área?

En la moda todo se puede hacer realidad. Cualquier cosa que imagines, que sueñes o que desees. Siempre me ha fascinado la ropa, el maquillaje, las poses e incluso las modelos. Leo revistas de ese tipo desde que era muy pequeña y cuando empecé a hacer fotos tenía muy claro que quería ir por esa rama. Podría decirse que es el sueño de la pequeña niña que aún reside en mí. Es la ilusión que muchas veces me da fuerzas. A veces pienso que el mundo de la moda y yo somos demasiado contrarios pero para ser sincera, cada cosa que hago, cada retrato, está lleno de moda. Incluso en mi vida personal ella está siempre presente.

© Alba García

¿Eres muy exigente cuando se trata de lograr la imagen perfecta?

Soy totalmente exigente con ello. No me conformo. Siempre intento ir más allá de todo. Maquillo, diseño y peino, hago lo que haga falta para que las fotos salgan como quiero. Incluso doy pequeñas clases de expresión a mis modelos durante las sesiones. Para mí es algo fundamental y siempre hago mucho hincapié en ello. Quiero que mis imágenes, algún día lleguen a emocionar a alguien como jamás nadie lo ha conseguido, hasta el punto de que se eche a reír, a llorar, gritar o temblar. Necesito hacer sentir a la gente lo que yo siento. Quiero cautivar con una belleza física impregnada de alma.

© Alba García

Qué equipamiento permite que logres ese look tan vintage que define tu propuesta…

Utilizo una Nikon D7000 y luz natural. No es que tenga nada en contra de la artificial, pero personalmente prefiero las cosas naturales. He aprendido a utilizarlas y a entenderlas, a comprender que la luz tiene su propia vida y que hay que respetarla. También uso el Photoshop, sobre todo para darle a mis imágenes ese efecto antiguo. Pues como bien dices, lo vintage es otra de mis pasiones y siempre he tenido claro que mis fotografías debían que reflejarlo.

© Alba García

Veo tanto empuje en ti, talento y ganas sumados a una visión muy única. ¿Es suficiente esto para empezar o el mercado sigue siendo tan tradicionalista y abyecto que no es capaz de otorgar reales oportunidades para evolucionar profesionalmente?

Tocas un tema complejo y es una lástima que mi mayor dificultad sea la edad y el poco tiempo que tengo. La edad porque tener 16 años te cierra muchas puertas. A veces no confían en ti, otras piensan que no te lo tomas en serio y que eres poco profesional, que no vas a estar a la altura de los “grandes”. Es algo con lo que tengo que luchar día a día. Algo que a veces me hace preguntarme cosas como ¿acaso el arte tiene edad? ¿Por qué me cierran las puertas si solo quiero aprender y mejorar? ¿Hago mal a alguien luchando por lo que quiero? Son cosas que me han hecho replantearme muchas ideas a lo largo de estos años.

© Alba García

¿Y el tiempo?

El tiempo también supone un problema. Es muy difícil compaginar los estudios con la fotografía. Muchas veces quiero hacer fotos y no puedo porque tengo que estudiar o hacer un trabajo y por muy buena que sea la idea, tengo que quedarme con las ganas de hacerlo. Es complicado, sobre todo porque no me gusta esperar.

© Alba García

Eres una impaciente y nosotros también. ¿Qué podrías adelantarnos de tus próximos proyectos?

Estoy haciendo una gran editorial con varias amigas. He juntado ideas desde hace tiempo, incluso estoy diseñando la ropa que vamos a hacer para utilizar en las fotos. Soy muy afortunada por tener gente a mi lado que me ayuda tanto.

© Alba García

Y si de sueños se trata, ¿cuál de ellos te motiva?

Mi gran sueño sería publicar en alguna revista importante de moda -Vogue, Vanity Fair, Harper’s Bazaar- y hacer muchísimas exposiciones para poder compartir mis fotos con todo aquel que lo deseé, aunque supongo que es lo que quieren muchísimos fotógrafos, pero el sueño muere cuando dejas de soñar y yo no pienso hacerlo.

Enlace: www.facebook.com/AlbaGarciaPhotography

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